Aprendiendo Swift con IA
Empecé estudiando Swift por mi cuenta, con los recursos que tiene Apple. Es un proceso lento pero seguro. Más adelante pude entrar en la Apple Coding Academy y hacer la formación del Swift Developer Program (2024), y eso me abrió mucho los ojos, incluso sin usar la IA del todo todavía.
Cuando empecé a apoyarme en IA para estudiar, la tentación más fácil es pedirle la solución y copiarla. No aprendes nada así, así que decidí usarla de otra forma: le pido pistas, no respuestas. Que me explique el concepto con un ejemplo sencillo antes de enseñarme sintaxis, y que me muestre el “antes y después” cuando refactorizo algo, para entender por qué un cambio es mejor y no solo copiarlo.
Es más lento que pedir la respuesta directa. También es la única forma en que de verdad se me queda.
Al acabar esa formación terminé con un modelo de Swift en local. De eso hablaré con calma en otra entrada del blog.
En el día a día de MacService BCN
En mi trabajo en MacService BCN uso IA para responder a clientes: parto de una captura del correo del cliente y de mis notas rápidas, y la IA me ayuda a convertir eso en una respuesta clara y directa. Lo que no delego es el criterio: qué decir, qué prometer y qué no, y el tono con el cliente. Eso lo decido yo antes de escribir la nota; la IA solo me ayuda a ponerlo en palabras.
En mis proyectos
En mis proyectos la uso sobre todo para dos cosas: acelerar tareas repetitivas y hacer de segunda opinión antes de tomar una decisión de arquitectura. Le explico el problema, la dejo proponer opciones, y decido yo cuál encaja con lo que quiero construir. El código que entra en el proyecto lo entiendo línea a línea antes de aceptarlo, porque si no lo entiendo, no puedo mantenerlo ni defenderlo en una entrevista.
Dónde marco el límite
Hay cosas que hago siempre a mano, sin excepción:
- Entender el código antes de aceptarlo, nunca pegarlo a ciegas.
- Decidir la arquitectura y las prioridades del producto.
- Revisar que nada de lo generado deje rastro que no debería estar ahí, como pasó hace poco con un commit que se me coló con una atribución que no quería.
Ese último punto me sirvió de aviso: usar IA no es solo escribir más rápido, también es revisar con más cuidado lo que sale de esa colaboración.
Lo que me ha cambiado
La IA no ha sustituido nada de lo que tenía que aprender. Ha cambiado el ritmo: menos tiempo bloqueado en dudas de sintaxis o en la primera versión de un texto, más tiempo pensando en si la decisión de fondo es la correcta. Ese es el uso que quiero seguir dándole.